sábado, 19 de abril de 2014

Laguna Brealito, Salta

Yendo por ruta Nacional 40, de Sur a Norte (no recomiendo realizar este trayecto ya que la ruta entre Angastaco y Seclantás está en pésimas condiciones), en la provincia de Salta, Argentina y unos pocos kms. antes de llegar a la entrada a la localidad de Seclantás, se observa hacia el Oeste un camino de ripio muy bien conservado, que conduce a una laguna llamada Brealito, situada 8 kms al sur de la localidad del mismo nombre. Dista a 20 kms. de la ruta nro 40.
Brealito está ubicado en el departamento de Molinos que se encuentra emplazado al Sur-Oeste de la provincia de Salta y está enclavado en el cordón Occidental de la Cordillera Oriental, en la Sierra de Cachi .

 La principal corriente hídrica de valle es el río Calchaquí que atraviesa el departamento de Norte a Sud, recibiendo por su margen derecha, las aguas de arroyo Brealito y los ríos Seclantás, Luracatao y su afluente el Humanao, con el que forman el río Molinos.  



Vistas de los cerros hacia el NO, yendo por el camino de tierra que nos conducía a la laguna




De  lejos ya divisábamos el pueblo de Brealito 

Al  llegar a él se debe continuar hacia la izquierda donde el camino se hace bastante sinuoso y de cornisa pero no representa ningún peligro.




Desde la cuesta yendo a la laguna


Laguna Brealito desde lo alto. 

Esta laguna se encuentra en un clima árido, semidesértico y con ríos estacionales lo que hace tan extraña su existencia. Su origen está relacionado con un importante deslizamiento de bloques que han atrancado un afluente del río Brealito. Es posible que el deslizamiento haya sido activado por movimientos tectónicos. El material resultante de este deslizamiento acumulado sobre el cauce constituyó un dique natural que originó la laguna (Hongn. F. - Seggiaro R. 2001 p. 39)




Llegando a la laguna



Rocas ciclópeas que rodean uno de sus lados.

Abajo:  vistas de los cerros que la encierran






 En sus aguas se alimentan parejas de flamencos que hacen escala en sus movimientos migratorios.


 
 
La laguna está rodeada por los cerros Luracatao y Del Refugio y se encuentra a 2500-2600 msnm. Posee una importante cantidad de pinturas rupestres con representaciones de figuras antropomorfas y caravanas de llamas con un aborigen al frente
y restos arqueológicos en sus alrededores. 
En ella se practica la pesca del pejerrey  pese a poseer un espejo de agua de sólo 50 Has. Su profundidad aún no ha sido determinada.
















De regreso, los paisajes nos impactaban ya que hacia donde mirábamos la naturaleza se mostraba áridamente imponente.




Como atardecía, las sombras de los cerros del Oeste se proyectaban sobre las últimas formaciones montañosas mientras que el Valle Calchaquí aún quedaba iluminado con luz plena y anaranjada que contrastaba con aquellas.











Lamento no haber podido renovar las pilas de mi cámara que ya obtenía fotografías con trepidaciones, además de que la hora no ayudaba a la claridad de las mismas puesto que quería evitar el uso del flash.

Al llegar a Seclantás, la simple y cuidada plaza del pueblo ya había encendido sus faroles que parecían grandes luciérnagas del anochecer. Este pequeño pueblo casi no tiene movimiento turístico. Sus aproximadamente 1000 habitantes viven una vida tranquila y con amabilidad saludan a los extraños.












Marcela Inés Neme   Abril de 2014



 


domingo, 20 de octubre de 2013

En busca del río de Ampimpa

Ampimpa es una localidad que se encuentra a ambos lados de la ruta provincial 307 de la provincia de Tucumán, Argentina y a más de 2000 msnm.
Al llegar a ella se cruza un puente recién restaurado que sortea el río de Ampimpa el que, curiosamente y salvo temporadas estivales muy lluviosas, nunca tiene agua. Ello se debe a que al pie de los cerros (las Cumbres Calchaquíes), hacia el Este, hay una precaria toma de agua que sirve para el uso de la población. Unos metros más adelante de la ruta se cruza también el canal de riego que baja desde lo alto.
Las fotos corresponden a diferentes caminatas que realicé con el fin de llegar hasta el río, en diferentes épocas del año. La mayoría fueron tomadas en invierno y comienzos de primavera, cuando todavía el valle está muy seco.

El canal que cruza la ruta (vista Este)


Vista Oeste

Unos metros hacia el norte del canal y sobre la ruta, hay un camino empinado que es el que lleva a una represa, bordeando el canal; por éste se llega luego hasta la toma de agua. Antes de la represa el camino se bifurca, abriéndose una huella hacia la montaña. También se puede seguir por la misma, lo que hace mucho menos cansadora la trepada pero ello consume más tiempo.
El paseo es agotador por la altura: en la ruta, al iniciarlo, es de un poco más de 2600 msnm y en la toma, de poco más de 2800 msnm.


El canal antes de depositar sus aguas en la represa


Yo, a dos tercios, aproximadamente, del destino final.


Cientos de metros más adelante, donde las cumbres ya se veían más cercanas

La zona es muy agreste. Abundan las aves y suele percibirse un fuerte olor a orina de felinos o zorros los que, seguramente, concurren a beber de las aguas del canal. Abajo, aves que pude fotografiar, milagrosamente (no puedo distinguir cuál es la especie de la calandria ).


                                                      Calandria  (género: mimus)                    


                                            Zorzal chiguanco (turdus chiguanco)

Una hora y media después, más o menos, llegué a la toma y luego, con emoción, al río Ampimpa, al que pude conocer luego de muchos años de recorrer la zona. Su caudal es pequeño, más bien es un arroyo de un cauce de entre un metro y medio o dos pero de aguas permanentes lo que provocó, con seguridad, el asentamiento de poblaciones humanas.



Continué por el río para conocer más el lugar y, con gran alegría, encontré una sonora cascada de dos metros de alto, aproximadamente.



Trepé por arriba de ella y pude observar pequeños saltos de agua en todo el cauce. El río baja de las alturas casi abruptamente por lo que es posible que existan más cascadas en su recorrido.


El río con un pequeño salto, arriba de la cascada.


A pesar de las ganas de seguir explorando más el lugar, tuvimos que emprender el regreso para llegar con luz a la ruta. Además, el frío seguramente se intensificaría debido a la altura y a la época del año, lo que ocurrió, efectivamente, una hora después.
 

El canal sin agua, más abajo




Melancólicos paisajes invernales que se observan bajando por el canal y el camino lindero. El cordón de enfrente es el de Cajón o Quilmes (4000-4500 msnm).



Imagen del camino que también conduce a la toma de agua.

Los colores de las fotos son naturales. A esa hora, todo se tiñe de ocres y anaranjados.




Cerca de la represa se encuentra este algarrobo rodeado de una pirca

El canal con agua, cerca de la población



Este es uno de los caminos que bordea el canal y que lleva directamente a la represa


Otra foto del canal, con agua.


De allí venimos



Ya en la población aparecen las hileras de álamos


Casa del lugar, dorada por el sol del ocaso.

Las fotos siguientes son las que tomé una  primera vez y en el mes de abril, cuando los álamos comienzan a perder sus hojas. En ese entonces mi cámara era de mucho menos calidad que la actual, pero aún así, algo muestran de la encantadora paleta de colores que acompañaban mis pasos.





Les dejo el mapa donde figura la localidad. Se puede observar el río Ampimpa que baja del Este (derecha del mapa).




Fin


Marcela Neme, Octubre 2013